PNG son las siglas de Portable Network Graphics. Nació en 1996 como respuesta directa a un problema muy concreto, el formato GIF, dominante en aquel momento, estaba sujeto a una patente sobre su algoritmo de compresión, y la comunidad técnica quería una alternativa libre que además mejorase la calidad de imagen.
Treinta años después, sigue siendo uno de los formatos más usados en diseño web, y eso no es casualidad, resuelve algo que ni JPG ni GIF hacen bien del todo, que es combinar buena calidad con fondos transparentes.
Cómo comprime sin perder calidad
A diferencia de JPG, que sacrifica algo de información para reducir el peso del archivo, PNG utiliza compresión sin pérdida, la imagen que se guarda es idéntica, píxel a píxel, a la original. El precio de esa fidelidad es un archivo más pesado que su equivalente en JPG, sobre todo en fotografías con muchos matices de color.
Por eso PNG rinde mejor con gráficos de bordes nítidos, iconos, capturas de pantalla y logotipos, y peor con fotografías, donde JPG suele ofrecer un tamaño de archivo mucho más razonable con una pérdida de calidad casi imperceptible.
La transparencia su gran ventaja
PNG admite un canal alfa que permite áreas completamente transparentes o con distintos niveles de opacidad. Esto es lo que hace posible colocar un logotipo sobre cualquier fondo sin que se vea un recuadro blanco alrededor, algo imprescindible en diseño web y en materiales de marca.
PNG frente a JPG, GIF, SVG y WebP
| Formato | Compresión | Transparencia | Mejor para… |
|---|---|---|---|
| PNG | Sin pérdida | Sí | Logotipos, iconos, capturas |
| JPG | Con pérdida | No | Fotografías, imágenes con muchos colores |
| GIF | Sin pérdida, paleta limitada | Sí (básica) | Animaciones sencillas |
| SVG | Vectorial, no aplica | Sí | Logos e iconos que deben escalar sin perder nitidez |
| WebP | Con o sin pérdida | Sí | Web moderna: calidad similar a PNG con menos peso |
Cuándo usar PNG y cuándo no
Conviene usar PNG cuando la imagen necesita transparencia o cuando se trata de un gráfico con pocos colores y bordes definidos, como un icono o un logotipo. No conviene para fotografías donde el peso del archivo importa, como en la mayoría de imágenes de un blog o una tienda online, ahí JPG o WebP suelen dar mejor resultado sin que se note la diferencia a simple vista.
En proyectos web actuales, es habitual mezclar formatos según el elemento, WebP o JPG para fotografías, PNG o SVG para logotipos e iconografía.
Cómo convertirlo si lo necesitas
La forma más directa es un editor de imágenes como Photoshop o GIMP, abrir el archivo, ir a «Guardar como» y elegir PNG. Para conversiones rápidas y puntuales, herramientas online como Convertio o Squoosh permiten subir la imagen, elegir el formato de salida y descargar el resultado sin instalar nada, aunque conviene revisar siempre el peso final del archivo antes de subirlo a una web.